14.5.13

PROTAGONISMO DE LAS TROPAS COMMONWEALTH : LA BATALLA DE ARRAS ( 2º PARTE )

A finales de abril y en el mes de mayo de 1917 todavía se libraron algunas escaramuzas en las inmediaciones de Arrás, en parte para aliviar las dificiles circunstancias que padecían los franceses en aquellas fechas en el Aisne. Aunque los canadienses habían tomado las cuestas de Vimy, las dificultades para limpiar su sector suroriental hacían precario el control de las mismas. Por ello se decidió un ataque combinado de canadienses y británicos sobre Arleux el 28 de abril.  La villa cayó rápidamente en manos de los canadienses, pero los alemanes acampados en el poblado de Gavrelle repelieron inicialmente a los ingleses, que solo consiguieron entrar en él con muchas dificultades,  al anochecer, y afirmarse después de recibir refuerzos de la 63º división. El coste humano fue muy elevado.

FOTO. TROPAS AUSTRALIANAS EN LAGNICOURT, AL SUR DE BULLECOURT


FOTO. TROPAS AUSTRALIANAS   DESPLEGANDO ARTILLERÍA LIGERA EN  VAULX-VRANCOURT,  CERCA DE LA DISPUTADA BULLECOURT

En Bullecourt, los británicos intentaron desquitarse de su anterior fracaso allí lanzando un fuerte bombardeo preparatorio que arrasó la población el 20 de abril. El ataque de la infantería, retrasado varias veces, fue definitivamente lanzado en la mañana del 3 de abril. Las divisiones más implicadas en la acción eran la 2º australiana  en Hendecourt y la 62º británica en la propia Bullecourt. La resistencia alemana fue muy  firme y cuando el 17 de mayo se dio por concluida la operación, el premio del esfuerzo era escaso para los atacantes:  los australianos solo consiguieron dominar los tramos de trinchera enemigos entre Bullecourt y Riencourt, pero Hendecourt les había sido negada. Los ingleses consiguieron echar a los alemanes de Bullecourt, pero a un gran costo y sin conseguir expulsarlos de los alrededores.

FOTO.  ELPAISAJE TORTURADO DE BULLERCOURT TRAS EL COMBATE

Tras asegurar el área de Arleux, los ingleses tantearon la firmeza de las líneas alemanas al este de Monchy, a fin de capturar la "Wotanstellung". Pensada para coincidir con la segunda acción de Bullecourt y apoyarse mutuamente, el avance en las riveras del Scarpe se estrelló el mismo día de su comienzo, el 3 de mayo, y se suspendió al día siguiente tras elevadas pérdidas.

4.4.13

LAS ULTIMAS BATALLAS DEL ISONZO. EL AGOTAMIENTO ITALIANO

En el invierno de 1916-17, los representantes Aliados acordaron en  conversaciones en Roma repetir para la nueva temporada la sincronización de sus ataques, como  habían hecho en 1916. Italia actuaría coincidendo con los episodios en Arrás y el Aisne. Cadorna demandó el 17 de enero  del nuevo año la presencia de tropas anglofrancesas en el valle del Isonzo, petición que  fuede negada por las acuciantes necesidades en otros lugares . No obstante los italianos no pudieron coincidir con sus socios debido al retraso de la primavera en los Alpes aquel año.  Por otra parte, al mejorar el tiempo.los sucesos de marzo en Rusia pasaron su primera factura precisamente a los italianos. Comenzaron a llegar al frente del Isonzo las tropas austrohúngaras trasladadas desde el frente Oriental; preciamente este acontecimiento convenció a los mandos de la necesidad de anticiparse a este traslado y mantener la iniciativa. De este modo, el alto mando italiano decidio lanzar dos ofensivas en la parte sur del Isonzo, depositando el esfuerzo crucial en el 3º ejército en el Carso ( Karst ), aunque sería su vecino el 2º ejécito el que tendría un papel protagonista, para bien...y para mal.

La décima batalla del Isonzo empezó el 12 de mayo de 1917, en la cual el 2º ejército aseguró la mayor parte de las montañas que dominaban el paso a la altiplanicie de Bainsizza. El 3º ejército combatía inmediatamente al sur, pero se vió frenado por contrataques en torno a Kostanjevica. Los combates cesaron el 5 de junio.

A continuación la presión italiana  se traslado al Trentino, con el objetivo de eliminar las posiciones ganadas el año anterior por las fuerzas de la monarquía danubiana, y que podían servir de trampolín para amenazar a los italianos concentrados en el Isonzo con un vasto movimiento envolvente hacia Venecia, peligro que convenía eliminar. Pero los combates en la montaña fueron poco favorables a las armas de Roma, desengañado sus esperanzas. Tambien aquí se paralizó la fracasada ofensiva, el 30 de junio.

En verano, el martirio se reanudo en el castigado Isonzo, en la acción conocida como la undécima batalla: el 21 de agosto el 3º ejército italiano penetro levemente el frente austrohúngaro y seguidamente  aseguró  la mayor parte de meseta de Bainsizza.  El 4 de septiembre los italianos se impusieron en el monte San Gabriele que dominaba la disputada ciudad de Görz ( Gorizia ). Las posiciones austrohúngaras que dominaban el valle en la margen oriental estaban perdiendose, y en Viena llegaron a la conclusión de que todo su dispositivo se desplomaría si no se invertia la situación urgentemente. Era necesario recurrir a una solución drástica. En consecuencia solicitaron ayuda directa de Berlín. En parte estos temores eran infundados, porque las fuerzas italianas, despues de acumular 155.000 bajas, no estaban en disposición de dar un paso mas por bastante tiempo.

2.4.13

TRAGEDIA EN EL CAMINO DE LAS DAMAS ( II BATALLA DEL AISNE )



"Nuestra hora ha llegado", anunció premonitoriamnete Nivelle el 16 de abril  a la concentración de "poilus" reunidos al noroeste de Reims en medio de una gélida ventisca primaveral. Era el momento de poner en práctica la ambiciosa teoria ofensiva del comandante en jefe francés, que había prometído a todos una penetración importante en el plazo de 24 horas.

Las cosas se torcieron desde el principio: el largo bombardeo previo de dos semanas había alertado a los defensores alemanes. El ataque principal discurrió en unos 40 kilómetros de frente, principalmente al este de Soissons, entre Vailly y Brimont. Fue encabezado por los ejércitos 5º ( Mazel )   y 6 º ( Mangin ) con el 10º ( Duquesne ) como reserva, y  ciertamente rompió a lo largo de varios puntos. Según el plan, 20 divisiones deberían efectuar un asalto rápido protegidas por una barrera móvil de fuego, limpiar de enemigos  los altos del Camino de las Damas y desbordarse por fin en la carretera local. Pero los asaltantes no pasaron de allí.

El bombardeo previo no dañó suficientemente las alambradas alemanas y la barrera progresiva de artillería cayó en la confusión, en buena parte porque la aviación alemana consiguió dominar el aire y bloquear a los observadores aéreos encargados de guiar el tiro.  Los alemanes habían retirado prudencialmente sus cañones a una distancia suficiente como para mantenerlos intactos, pero lo suficientemente cerca como para acribillar a la infantería atacante cuando esta capturó la primera línea de atrincheramientos. Un ataque subsidiario con 128 carros de combate, expediente inédito entre los franceses, permitió al 5º ejército sobre el flanco derecho plantarse cerca de Juvincourt, antes de ser detenido, puesto que los carros  fueron gravemente dañados o averiados. Los problemas en el estreno de los flamantes blindados franceses, los Schenider CA, fueron múltiples. De hecho empezaron en las áreas de concentración, cuando la infantería  no consiguió levantar pasillos para ellos entre sus propias posiciones. Habían sido asignados 132 tanques  distribuidos entre los 82 del grupo Bossut ( por el oficial especialista al mando, el comandante Louis Boussot ) que debían apoyar  el ataque del 32º cuerpo hacia Juvincourt, y las 50 unidades correspondientes al grupo Chaubes, que haría lo propio con el 5º cuerpo al oeste del arroyo Miette. No hubo elemento sorpresa porque las columnas acorazadas se aproximaron al Aisne a pleno día y fueron avistadas por la aviación enemiga. Aunque una columna de Schneiders logró profundizar hasta 5 km tuvo que replegarse al no ser alcanzada por su infantería, y los artilleros alemanes causaron estragos: el grupo Bossut perdió 31 vehículos por impactos de cañón ( aparte de otros 13 volcados, atascados o con averías mecánicas ). Entre los tripulantes muertos estaba el propio Bossut. En el sector del 5º cuerpo las pérdidas ascendieron a 26 Schneiders a manos de la artillería, pereciendo 51 tripulantes.

 Un tercer ataque al este del Aisne en dirección a Brimont fue contenido por un fulminante contrataque alemán. Mientras esta lucha continuaba, un ansioso Nivelle desplegó un esfuerzo al este de Reims, ocupando los altos de Moronvilliers. Esta ganancia permitió a los franceses escudriñar un amplia area al norte. Los contragolpes enemigos no pudieron desalojarlos. Pero el día 20 la galopante escasez de municiones imponía una pausa, y se  sumaba a un hecho muchísimo peor, los hombres de Nivelle habían encajado nada menos que 187.000 bajas en los combates del conjunto del Aisne, muy lejos de las 15.000 previstas, y su capacidad de sufrimiento se quebró. Cuando se ordenaron nuevos avances, estallaron disturbios en docenas de divisiones. Nivelle había pasado de heroe en Verdun a villano en el Camino de las Damas, tildado de "El bebedor de sangre". El dia 23 de abril el mismísimo presidente Poincare intervino directamente prohibiendo nuevas acciones, lo que a todas luces anunciaba la inminente  defenestración de Nivelle. De todos modos, el 3 de mayo los disturbios aislados dieron paso al "Gran Motín"

 Pérdida  irreversiblemente la confianza en la estrella del generalísimo francés, todavia se le mantuvo interinamente en el cargo durante la conferencia de Paris a principios de mayo para guardar las apariencias y garantizar a los ingleses que se mantendría la presión hasta que estos desencadenaran su previsto embate  en Ypres a finales de mes. Concluida la conferencia, Nivelle fue definitivamente relegado el 15  de mayo, y sustituido por su jefe de estado mayor Petain, precisamente el otro gran heroe de Verdun. La  vacante  a su vez generada en el estado mayor fue cubierta  por Ferdinand Foch, antiguo miembro del equipo de Joffre, y reputado por su incansable fiereza. Los pimeros pasos de Petain fueron una cancelación de los procedimientos ofensivos mientras trataba de poner orden en sus convulsas huestes.

25.3.13

APOGEO DE LA GUERRA SUBMARINA EN LA PRIMAVERA Y VERANO DE 1917

Durante el mes de marzo, fueron enviados al fondo del mar 267 mercantes aliados y neutrales con 564.000 toneladas. Los choques entre los submarinos y los buques de escolta se incrementaron paralelamente. fueron destruidos el UC-43 de Erwin Sebelin con cargas de profundidad de un destructor, el U-85 de Wilhelm Petz amanos de un buque trampa, el UB-6 de Oskar Stekelberg varado en la costa holandesa, y el UC-68 de Hans Degetau por accidente con sus propias minas.

De todos modos, uno de cada cuatro navíos que salían o se dirigían a Gran Bretaña era destruido.

Una posibilidad cada vez más mencionada era el establecimiento del sistema de convoyes. En julio de 1916 se había introducido el sistema de convoyes hacía Hoek van Holland para asegurar  las importaciones de carne holandesa con resultados positivos  ( solo se habían perdido 3 buques ), y el 10 de febrero de 1917 a petición de los franceses, se formaron convoyes de barcos carboneros. Pero estos eran todavía casos excepcionales y existían dudas sobre la efectividad del sistema en conyoyes oceánicos en tránsito prolongado.  El 23 de febrero  el almirante Jellicoe y su estado mayor se habían mostrado escépticos con el sistema de convoyes despues de una conferencia con una decena de capitanes de la navegación mercante, los cuales pintaron múltiples dificultades para hacer navegar continuamente a los cargueros en filas a 500 metros de distancia día y noche. Pero la necesidad de dar protección inmediata al tráfico naval era imperiosa. 

Ante la gravedad de los acontecimientos el 4 de abril  tuvo lugar una reunión en Longhope con la participación de los almirantes Beatty y Frederick Brock, jefe del distrito naval de las Shetland y Orcadas, en la que aprobó, a pesar de las dudas, el sistema de convoyes de doce buques entre Lerwick ( islas Shetland ) y la costa oriental de Escocia y Noruega. El 24 el Almirantazgo dió su visto bueno y a partir del día 29 de abril se empezó a circular con ese dispositivo en la zona. . En otros escenarios proseguía implacable la caza: nada menos que 372 barcos fueron hundidos con 860.000 toneladas en el mes de abril, a cambio de la pérdida de solo dos sumergibles germanos.


En el mes de mayo las pérdidas alzanzaron 616.000 toneladas con 282 víctimas, un leve retroceso respecto a la marca de abril pero una cifra igualmente espectacular. En contrapartida fueron destruidos el U-81 de Raimund Weisbach a manos de un homólogo británico; el UC-26 de Von Schmettow destrozado al abordaje por un destructor; el UC-76 de Wilhelm Barten por accidente con minas propias en Heligoland, caso que se repitió con el U-59 de Von Firks, el UB-39 de Heinrich Küstner por una mina inglesa en el  Canal de la Mancha; el UC-36 de Gustav Buch en circunstancias no aclaradas también en el Canal de la Mancha; el UB-36 de Keyserlinck ante la embestida de un carguero en la costa de Bretaña; y el UC-24 de Curt Willich en el Adriático. La lucha se endurecía a medida que cada vez más mercantes eran artillados: en 1916 eran 1.420 los vapores ingleses artillados con piezas entre los 57-152 mm, y en 1917 ascendieron a 2.987. Los buques de escolta usaban  crecientemente  cargas de profundidad. Por otro lado, finalmente el Almirantazgo británico se decidió a autorizar la formación de convoyes oceánicos, el primero de los cuales zarpó  el 10 de mayo de Gibraltar compuesto por 17 unidades, reclanado en Gran Bretaña sin pérdidas. La experiencia de otro convoy salido desde Virginia el 24 de mayo fue igualmente satisfactoria, atravesando el Atlantico y  llegando a puetro el 10 de junio, con solo  la pérdida de un  buque que había quedado  rezagado del grueso.

Además se hicieron notar las primeras contribuciones de escolta de los EE.UU cuando el 4 de mayo llegó a Irlanda la 8ª escuadrilla de la US Navy con 6 destructores, se activó el 29 de mayo  la Transport Force compuesta por 24 cruceros y 45 transportes destinada a transportar la American Expedicionary Force ( AEF ) y el 9 de junio entró en acción la US Patrol Squadron encargada de dar protección en aguas francesas, al principio con los efectivos modestos de 6 yates armados cedidos a fondo pérdido por particulares pero que aumentaría rapidamente su potencia  a lo largo del verano con docenas de destructores y yates.



DOS DE LAS BAJAS ALEMANAS EN LA CAMPAÑA DE LA PRIMAVERA DE 1917: LOS TENIENTES DE NAVÍO W. PETZ  ( U-85 ), Y H. PUSTKUCHEN ( UC-66 )

La introducción del sistema de convoyes  llevaba su tiempo, y en junio los éxitos de los submarinos  se alzaron hasta las 696.000 toneladas, en parte por el incremento de los submarinos en las presentes simultaneamente  en  las zonas de patrulla, que ahora ascendía a 55 unidades. Por su parte los alemanes encajaron las pérdidas del UC-29 de Ernst Rosenow por un buque-trampa,  y el UC-66 de Herbert Pustkuchen  a manos de un bou utilizando cargas de profundidad. Pero en julio las cifras se redujeron a 555.000 toneladas en  224 barcos. La aparición de los convoyes obligó a un cambio en los métodos de adiestramiento. Otro desafio lo representaba la actividad creciente de los aeroplanos aliados impulsada por el capitán Jean de Laborde como representante de la Aviación Marítima Francesa. El 29 de julio, por ejemplo, el submarino UC-16 de Georg Reimarus fue averiado por dos aviones ingleses equipados con cargas de profundidad que lo detectaron en inmersión cuando navegaba a poca profundidad, teniendo que abortar su misión y regresar a Zeebrugge.

Ese mes la contrapartida fueron el U-99, Max Elstester frente a la costa noruega a manos de un submarino británico, el UC-1 de Cristhian Mildenstein  cobrado por una mina enemiga frente a Nieuport, el UC-61 de Georg Gerth varado en la costa francesa del estrecho de Dover, el UB-20 de Hermann Glimpf desaparecido despues de salir de Zeebrugge, el UB-21 de Heinz Von Stein zu Lausnitz abordado y atacado con cargas por un cañonero, y el U-69 de Wilhelms desparecido al suroeste de Irlanda.

El plazo dado por el almirante Holtzendorff para colapasar  Gran Bretaña se acercaba a su fin. A pesar de los evidentes transtornos que se estaba causando al aprovisionamiento aliado, este seguía funcionando. En el Reichstag, el lider socialista Erzberger proclamó que la campaña submarina había fallado y que había que buscar una solución pactada. Minado por  esta aparatosa  ruptura de la "Burgerfriede", el canciller Bethmann-Hollweg dimitió el 13 de julio, sustituido por el anciano Georg Michaelis, bien visto por el Alto Estado Mayor, pero con escasos asideros políticos en Berlin.

Con todo, las tripulaciones de los submarinos seguieron arriesgandose bravamente y obteniendo triunfos importantes, a pesar de lo cual el tonelaje cobrado disminuyó en agosto de 1917 hasta las 472.000 toneladas representandas por 186 blancos. Los sumergibles pagaron su acostumbrado  tributo de sangre: el UC-44 de Kurt Tebbenjohanns frente a Waterford, el U-44 de Paul Wagenfürh  abordado por el destructor "Oracle" cuando navegaba en precario cerca de Noruega tras un combate con un buque-trampa; el UC-72 de Ernst Voight, destruido precisamente por otro buque-trampa, el  "Acton"; el UC.41 de Hans Förste por cargas de profundidad de 3 bous en Escocia; y el U-50 de Berger seguramente fulminado  por una mina inglesa en las aguas de Heligoland.

A finales de agosto las últimas esperanzas germanas de poder resolver el conflicto meramente con la  actividad de los submarinos se derrumbaron. Únicamente en  abril se habían superado las 700.000 toneladas mensuales precisas para cumplir los objetivos. Se había minusvalorado la capacidad de respuesta de los Aliados, la cantidad de submarinos precisos para la misión y la entereza de los marinos mercantes de los países neutrales que pasados los primeros instantes de confusión y temor  siguieron haciendose a la mar y manteniendo el tránsito de suministros imprescindibles para los miembros de la Entente.




16.3.13

IMPROVISANDO SOLUCIONES: LA LÍNEA HINDENBURG. LA BATALLA DE ARRAS ( 1º PARTE )

De acuerdo con sus previsiones para mantener una estrategia  defensiva en el frente occidental, confiando en los resultados de la ofensiva submarina  en las primeras semanas de 1917 los alemanes empezaron a organizar  en el frente occidental la retirada de sus fuerzas hasta lo que se conoció como la Línea Sigfrido o mas popularmente como  la "Línea Hindenburg".

Ludendorff y el mariscal esperaban acortar en 40 kilómetros el perímetro a defender y reducir así el número de soldados precisos para protegerlo. Ya en febrero se habia puesto a punto una sólida barrera fortificada que se extendía desde Neuville Vitasse, cerca de Arras, hasta Cerny, al oriente de Soissons. las posiciones defensivas avanzadas tenían una profundidad de hasta 2.300 metros, mientras que el conjunto de la  triple línea defensiva sobrepasaba los 7 kilómetros. En la zona del Aisne, aunque no al mismo nivel de la anterior, también se reforzaron los atrincheramientos.

Entre el 15 de marzo y el 5 de abril se ejecutó el repliegue en la denominada "Operación Alberich". Se llevó a cabo una destrucción sistemática de todas las infraestructuras, cediendo a los Aliados un terreno devastado dificil de cruzar.

En la conferencia aliada de Calais en febrero de 1917 convocada por Lloyd George,  oficialmente se
iba a tratar sobre las maneras de solventar las dificultades de transporte y abastecimiento de los ejércitos, así como la urgencia de asestar un duro golpe en tierra ante las previsibles dificultades que provocaría la nueva campaña  submarina alemana. De hecho Haig dejó caer que su soñado ataque en Flandes  tambien amenazaría las bases de submarinos en las costa belga. Pero en la práctica se pretendía "deslizar" la creación un mando militar unificado en la persona de Nivelle.  Haig y Robertson se opusieron tajantemente y la propuesta no fructificó, pero si se acordó la proposición de Nivelle referida a priorizar un esfuerzo en el Aisne, complementado por una operación secundaria en Arras, todas bajo la batuta del comandante en jefe francés. Según la concepción de Nivelle, era preciso buscar una batalla decisiva que aplastara al ejército alemán  y restaura la confianza de las tropas y el pueblo francés.

La acción de Arras descansaría en las 20 divisiones del 3º ejército británico bajo el mando del general Allenby. Inmediatamente al norte actuarían 9 divisiones entre las que destacaba el Cuerpo Canadiense, adscritas al 1º ejército del general Horne.  Al sur  del 3º ejército actuarían 7 divisiones del 5º ejercito del general Gough, también reforzado con fuerzas coloniales del 1º cuerpo del ANZAC. Enfrente tenían al VI ejército aleman del barón Von Falkenhausen, y tangencialmente al II ejército de Von der Marwitz. La disposición alemana estaba basada en los grupos ( equivalentes en tamaño a un cuerpo de ejército ) Souchez, Vimy, y Arras, dispuestos de norte a sur con 7 divisiones en total,  guardando la primera línea.

Los preparativos fueron cuidadosos atendiendo a las experiencias del Somme, excavando desde finales  de 1916 túneles para que las tropas pudieran desplazarse segura y sigilosamente a la zona de concentración. Se construyeron 20 kilómetros de galerías que incluían  sistemas de railes y hasta un ferrocarril ligero para transportar munición y retirar a los heridos, además de otras instalaciones como un hospital, almacenes, etc. Asimismo se construyeron galerías que desembocaban a pocos metros de las posiciones alemanas para que las tropas pudieran "brotar" sin exponerse hasta el último momento. Otras de estas galerias se alargaron por debajo de las líneas enemigas para usarlas como minas convencionales, volándolas justo antes del ataque, aunque a la hora de la verdad se decidió dejar varias intactas para no remover demasiado el terreno  obstaculizando a la infantería propia.


Desde  el 4 de abril se recurrió al  ya típico  bombardeo previo con explosivos y gases, esta vez de cinco días de duración,  en una longitud de 40 kilómetros, especialmente concentrado en el tramo de 15 kilometros  comprendido entre las crestas de Vimy hasta Neuville Vitasse. Vimy había recibido  bombardeos anticipados desde el 20 de marzo y más pesados en atención a su orografía y  poderosas fortificaciones, que se estimaban dificiles de capturar. En total se emplearon 2.700.000 proyectiles.
El sistema de  trincheras alemanas habían quedado desarticulado, reducido  a nidos separados por los cráteres y retazos de alambre de espino.

Aparte de su envergadura, a diferencia de ocasiones anteriores se efectuó un meticuloso fuego de contrabatería guiado por los Reales Ingenieros que a su vez obtenían las coordenadas gracias a los preciosos datos  recabados por los observadores aéreo señalando los emplazamientos resguardados de  las piezas enemigas mediante la señalización del resplandor de su tiro. Esto permitió dejar al 80% de los cañones pesados alemanes del sector fuera de juego en los días previos al asalto. No se olvidó que las perdidas del primer día del Somme medio año antes las había provocado el tiro de estas baterias cuando la infantería inglesa atravesaba la tierra de nadie.

 El avance de la infantería  aunque señalado originalmente para el 8 de abril se retrasó a las 5.30 horas del lunes 9 de abril atendiendo a las peticiones francesas. El avance vino  acompañado de un tiempo borrascoso y viento del oeste que estorbó a los vigias alemanes. Por el centro, siguiendo las riberas del río Scarpe,  ante la 56º división  cayó el pueblo fortificado de Neuville Vitasse el 11 de abril, aunque los alemanes resistían en el complejo de trincheras adyacente, el " Monchyriegel".  Un poco más al norte siguiendo la carretera  de Cambrai se presionó  hacia Feuchy, marchando la 12º división al norte de la carretera  y la 3º al sur.  Los éxitos fueron instantaneos y Feuchy cayó en la tarde del 10 de abril. Hubo una continuación hacia Monchy-le-Preux, aunque la resistencia alemana se estaba endureciendo. La profundización obtenida era  del orden de 5-4 kilómetros en un día, distancia inédita en el frente occidental desde finales de 1914.

 En el flanco izquierdo las tropas también  profundizaron 5,5 kilómetros. Los canadienses continuaron hasta la cresta de Vimy amparados por la barrera  rodante de tiro artillero, y usando a discreción de sus ametralladoras ligeras Lewis.  La 4º división canadiense capturó la cota 145, el punto mas alto de Vimy, ese mismo día. Cerca, la 1º y 2º divisiones canadienses habian capturado Thelus y Farbus. La conquista de la cresta de Vimy, que había resistido muchos embates anteriores,  fue un resonante triunfo grabado  en el imaginario canadiense. Parte de la victoria se debió al laborioso trabajo de los jefes del cuerpo Canadiense, Julian Byng  y el general Arthur Carrie. Ambos mostraron un  gran interés por la tarea de las pequeñas unidades, a nivel de pelotón y compañias, asignándoles objetivos especificos que les permitían mantener el ataque incluso si perdían a sus oficiales o se cortaban las comunicaciones. Este planteamiento y conclusiones eran los mismo que paralelamente estaban experimentando muchos comandantes alemanes, especialmente Von Hutier en el frente Oriental.

De una manera lenta  pero firme surgía en 1917 en ambos bandos una nueva táctica: se imponía el ahorro de hombres, el entrenamiento cosntante orientado a la adquisición de la máxima experiencia, el aumento de potencia de fuego a nivel de pequeñas unidades y el reforzamiento de la capacidad de decisión de los suboficiales sobre el terreno.

MAPA. LA BATALLA DE ARRAS ABRIL-MAYO 1917


Todas las fuerzas aliadas perdieron impulso despues de la prometedora primera jornada. Desde el comienzo los asaltos en el flanco derecho no funcionaron igual que en el resto de puntos. En las operaciones del 5º ejército se había previsto en el último momento la colaboración de ataques blindados concéntricos. El 10 de abril aún no estaban listos, y solo cuatro tanques entraron en acción el día 11 descoordinados con la infantería australiana, que fue vapuleada en Bullecourt. Es cierto que el 3º ejército progresó y consiguió tomar Monchy Le Preux, pero sin poder adelantar su artillería por los campos enfangados ni desplazar reservas o caballería para explotar las brechas creadas el 9 de abril. Volvía a aparecer los problemas básicos de control de mando y dificultades de movimento que habian dado al traste con ofensivas anteriores.

Por otra parte los alemanes estaban superando el desconcierto inicial y reaccionando eficazmente, llevando a sus reservas para consolidar la línea. situadas el día 9 demasiado atrasadas. Así lo juzgó Ludendorff  cuando reprochó agriamente a   Von Falkenhausen y al Kronprinz Ruperto que no hubieran aplicado los principios de la "Defensa Elástica" tan recientemente enunciados, y hubieran colocado  sus reservas demasiado retrasadas, impidiendo un contrataque efectivo los días 10 o  11 de abril . Ludendorff gastó el día de su 52 cumpleaños y la cena de gala que le había preparado Hindenburg  en frenéticas conferencias telefónicas con los oficiales de mando en el área de los combates.   Las nuevas intentonas Aliados fueron repelidas con fuertes bajas, como la ya citada de Bullecourt. Puesto que las tormentas de nieve se estaban intensificando y los hombres acusaban la fatiga y el frío crecientes, tan solo se prolongó la operación hasta el 15 de abril y únicamente como diversión respecto al esperado esfuerzo francés en los parajes del Aisne.


En el aire cada vez más se incrementaba la participación de la aviación sobre los grandes choques  terrestres. En los cielos de Arras se libró una durísima pugna  entre el Royal Flying Corps dirigido por el general Trenchard y los pilotos alemanes de la Luftstreitkrafte de Hermann Von L. Thomsen entre los que destacaba la mortifera eficiencia del barón  Manfred Von Richthofen, alias el "Barón Rojo" por el insolente color de su Albatros D-III y  jefe del entusiasta  Jasta 11 ( escuadrón de caza ) desde principios de año.

El 3º y 5º ejércitos ingleses  habían reunido 25 escuadrones con 365 aviones. El VI ejército alemán disponía de 195 cazas agrupados en   8 Staffeln ( uno de ellos el Jasta 11 ), aunque solo 42 unidades podían operar simultaneamente durante los primeros días del enfrentamiento. Dominar el espacio aéreo era una misión crucial para un adecuado reconocimiento aéreo fotográfico, guiar el fuego artillero y bombardear. Solo  en la fase preparatoria del  4 al 8 de abril se perdieron 75 aparatos ingleses con 105 tripulantes. Las pérdidas fueron tan elevadas que el periodo fue denominado el "abril sangriento" por los acosados pilotos británicos.  El Jasta 11, basado en Brayelles y Roucourt, cerca de Douai, había inflingido 89 de esas bajas a sus oponentes, 21 a cuenta de Richthofen que fue nombrado "Rittermeister" por sus abrumadores méritos.




23.2.13

DESESTABILIZACIÓN Y EXPECTATIVA: LA REVOLUCIÓN RUSA DE MARZO DE 1917

En el invierno de 1916-17 la situación era crítica en Rusia. El  propio zar Nicolás II concitaba un rechazo generalizado por la evolución desfavorable de la guerra, la mala gestión y la situación interna del país. En particular, el fermento de las masas urbanas era creciente debido al desabastecimiento y la inflación. Durante la primera semanas de 1917 Petrogrado fue escenario de constantes huelgas, cierres patronales, y grandes colas ante las tiendas de productos alimenticios.

El 8 de marzo ( 23 de febrero del calendario juliano vigente en Rusia ) una manifestación de mujeres con motivo del día internacional de la mujer se convirtió inesperadamente en una protesta multitudinaria contra el mantenimiento de la guerra y el gobierno autocrático zarista. Al día siguiente la huelga general en la ciudad se impuso como un hehco consumado. El día sábado día 10 varias decenas de miles de operarios de las fábricas invadían las calles al grito de "Paz y Pan ". El domingo  11 de marzo ( 26 febrero juliano ) empezaron a agravarse los disturbios, con motines y tiroteos con la policía, mientras que empezaba la confraternización de los manifestantes con los soldados y la caballería cosaca. El Zar telegrafió desde su cuartel en Mogilev  exigiendo la supresión de los desórdenes y dispuso la disolución de la Duma. El comandante militar de Petrogrado, el general Tebenikin, que había permanecido al principio a la expectativa, intentó restaurar el orden con el ejército pero los soldados se pusieron de parte de los manifestantes que les gritaban "no disparéis" y "únete a nosotros"; una compañía del regimiento imperial Pavloski se enfrentó a una patrulla policial. El giro decisivo se produjo el lunes día 12 de marzo ( 27 de febrero juliano ) cuando primero el regimiento Volinski y poco después el Lituania y el Preobrajenski se sublevaron a partir de las 7.00 de la mañana. Partidas de soldados e insurrectos asaltaron e incendiaron los cuarteles de la policía. En el regimiento Moscú hubo menos unanimidad y cierta resistencia de los oficiales y algunos soldados. Durante la tarde fue reducido el cuartel de las brigadas motociclistas con el uso de autos blindados, los regimientos Semenov e Ismail anunciaron su adhesión al movimiento a esas mismas horas. Al caer la noche la guarnición de la ciudad ( 150.000 hombres ) había desertado o plegado a la rebelión. Revolucionarios de diversos partidos y asociaciones se apoderaron de las estaciones de ferrocarril, las centrales telefónicas y los parques de artillería.

El jefe militar de la zona, general Jabalov tan solo conservaba la autoridad sobre una columna improvisada de 1.000 hombres, y solicitaba desesperadamente la llegada de refuerzos leales. Proclamó el estado de guerra,  pero admitió ante el general Ivanov, recien llegado con un batallón de georgianos desde el frente, lo desesperado de la situación puesto que los rebeldes controlaban la ciudad y toda la artillería, y que el comandante de Kronstadt, la base naval en la isla frente a Petrogrado,  le comunicaba en llamadas telefónicas sus dudas sobre la actitud de sus hombres. Jabalov intentó fortificar el Palacio de Invierno, pero al percibir como sus últimos hombres le abandonaban, se refugió en el Almirantazgo donde fue arrestado al día siguiente, el  13 de marzo ( 28 febrero juliano ).

El balance de pérdidas humanas se estimaba en 1.443 muertos y heridos.

Los hechos de marzo de 1917 según el judio bolchevique León Bronstein "Trotski", visión sesgada pero detallada.


Entretanto el zar Nicolás II viajaba en un tren hacia Pskov, depsués de ser desviado por ferroviarios que aseguraban que el camino hacia Petrogrado estaba cortado. En la capital, los soldados amotinados y los obreros se habían agolpado ante el Palacio Táurida, sede de la Duma, donde un comité provisional, encabezado por diputados liberales, había asumido el poder.  Tras algunas dudas por la incertidumbre, el presidente de la Duma, Mihail Rodzjanko, "cadete" ( partido de los monárquicos liberales ) formó un Comité de la Duma para  ofrecer una alternativa al régimen anterior.

El Cuartel general fue advertido de que la flota del Báltico y Kronstadt  estaban amotinadas, lo mismo que la guarnición de Moscú. El jefe de las Stavka, Alexeyev,  junto con otros altos jefes militares comenzaron a hacerse a la idea de sacrificar el zarismo para estabilizar la grave convulsión del país.

La que entonces se denominó "revolución de febrero"  agrupó a representantes de obreros, soldados y campesinos  bajo la influencia de mencheviques, socialrevolucionarios y en menor medida bolcheviques e intelectuales sin filiación clara en un  Soviet ( consejo ) de Petrogrado a imagen de lo acaecido en 1905 reunido en la sala 13 del propio palacio Táuride. A su vez el Soviet creó un comité ejecutivo, que decidió formar milicias y comités de barrio y publicar el diario "Izvestia". Tras un acuerdo entre este comité del Soviet y el  Comité de la Duma,  fue designado  un Gobierno Provisional, hasta la futura  adopción de una constitución democrática y la celebración de elecciones. El miércoles 14 de marzo ( 1 de marzo juliano ) el Soviet de Petrogrado pidió a todas las unidades militares que eligieran un soviet propio.  El primer Gobierno Provisional  fue presidido por el liberal Giorgi Lvov  con figuras de extracción burguesa como Pavel Miliukov como ministro de Exteriores y Alexander Guckov como ministro de la Guerra. El abogado Aleksandr Kerenski, afín al Soviet de Petrogrado y miembro del diminuto grupo de los trudoviques, se ocupaba de la cartera de Justicia.

 En la jornada siguiente, el Gobierno Provisional presentó un programa de diez puntos que instaba a la designación de cargos electos en los gobiernos municipales y la sustitución de la  policía imperial por milicias. Aquel mismo día  15 de marzo, despues de comprobar en un frenético intercambio de mensajes con el Estado Mayor y entrevistas personales con el general Ruszki ( jefe del frente Norte ) que carecía del respaldo de las fuerzas armadas,  Nicolás II abdicó en nombre propio y el de su hijo el zarevich Alexis, en favor de su hermano, el Gran Duque Miguél. Tampoco él consiguió recabar apoyos y abdicó a las pocas horas.

El Gobierno Provisional fue reconocido inmediatamente, el  24 de marzo ( 11 de marzo juliano ),  por los Aliados, muy interesados en mantener a Rusia en la guerra. Además conjeturaban que si Rusia se convertía en una república democrática parlamentaria, de cuño liberal las líneas ideológicas quedarían solventadas entre un campo de democracias liberales ( Aliados ) frente al campo de las semiautocracias ( Potencias Centrales ). EE.UU, próximo a involucrarse en las hostilidades, fue  de hecho el primer gobierno que  reconoció el nuevo régimen ruso, el 22 de marzo, alentado también por el potente grupo de presión judio.

Las nuevas autoridades, invocando los compromisos bélicos anteriores y bajo la afirmación de que no podía haber una paz honrosa mientras hubiera fuerzas enemigas en suelo rusos optaron por seguir en el conflicto. Los sumistros militares estaban fluyendo en grandes cantidades. De algún modo, se pensaba que el entusiasmo del fenómeno democrático compensaría el agotamiento y el hastío del conflicto con las Potencias Centrales.

17.2.13

LA RESISTENCIA DEL AFRICA ORIENTAL ALEMANA EN 1916 ( II PARTE )

La profundidad de la ofensiva de Smuts, sin conseguir eliminar a su hábil contrincante, si que  provocó una separación en dos de los alemanes, aislando al frente oeste de la colonia respecto a Lettow y sus tropas en el sur. Allí, enfrentados a los belgas, estaban 2.000 hombres bajo la dirección de Wahle. Tambeur, cumpliendo su parte de la ofensiva general pactada con los británicos, había reunido en abril-mayo de 1916 en la frontera del Congo  una “Force Publique” de 719 blancos y 11.698 negros, repartidos en una brigada al norte del lago Kivu dirigida por Molitor, otra brigada en Russissi dirigida por Olsen, y una guardia cubriendo las orillas occidentales del lago Tanganyka. En un preliminar de las hostilidades, Tambeur había propuesto el 5 de abril un armisticio,  en cuyos términos  los belgas trataban de obtener una justificación moral presentándose como víctimas de una agresión de sus vecinos coloniales alemanes. El 12 de abril se entabló el primer choque en Russissi, a partir del cual los belgas iniciaron sus operaciones, que solo encontraron una leve oposición. El comandante alemán de Kigali, Wintgens,  amenazado por  Molitor, ordenó el abandono de la ciudad  a sus tres compañías el 2 de mayo, y Olsen capturó  sucesivamente Nyanza el 21 de mayo y girando al sur, Kitega el 17 de junio, con lo cual el reino de Ruanda quedaba ocupado y se irrumpía en el de Urundi. Aunque los habitantes locales en principio no los recibieron con en malos términos, las relaciones empeoraron bastante debido a las feroces requisas de los askaris belgas, debido a la falta de un sistema estable de suministros entre las columnas de Tambeur, que tenían que vivir sobre el terreno.

CHARLES TAMBEUR, COMANDANTE DE LAS TROPAS COLONIALES BELGAS EN EL CONGO.

Apoyando a las tropas de Rhodesia  se apostó en el lago Tanganyka una flotilla  bajo el mando del problemático oficial de marina G. B Spicer-Simson, fuerte en dos cañoneros enviados desde Ciudad del Cabo  vía Elisabethville en piezas desmontadas. Por su parte los alemanes armaron los pequeños vapores "Hedwing Von Wissmann" ( de 20 toneladas ), "Kingani" , " Wami" y especialmente  el “Graf von Goetzen ” de 1.200 toneladas y con un cañon  de 105 mm. Spicer-Simson se mostró renuente a colaborar con los belgas, y prefirió mantenerse en la zona meridional del lago.


La prioridad del gobierno belga era la toma de Ujiji y dominar el lago Tanganyka, misión que correspondía a Olsen. Los británicos de Uganda, bajo la dirección de Crewe, esperaban el apoyo de Molitor para reducir Mzawa y despejar de alemanes el lago Victoria. Desde Ujiji y Mzawa, Crewe sugería cerrar una tenaza sobre Tabora.
Olsen se movió con más rapidez:  se estableció en Usumbura, a orillas del lago y entró en Ujiji sin resistencia, mientras Wahle reagrupaba a su gente al norte de Tabora.

En el norte Mzawa capituló el 14 de julio. Crewe acumuló 2.800 soldados y 10.000 porteadores.

A primeros de agosto Meliton y Crewe encontraron a Wahle concentrado en Shinyanga y lo desalojaron rápidamente. Tombeur veía al alcance d ela mano la captura de la capital provisional del África Oriental alemana, pero la derrota de un batallón de Olsen en Mabama introdujo ciertas dudas en el plan convergente sobre Tabora. A pesar del contratiempo, las dos brigadas belgas establecieron contacto el 14 de septiembre en las inmediaciones de Lulanguru. Conocedor de la amenaza gracias a las interceptaciones de radio, Wahle acampó con sus menguadas fuerzas ( 1.100 fusileros ) en Itanga, vigilando al enemigo. Pronto supo que la ofensiva definitiva estaba prevista para el 19 de de septiembre. Los alemanes abandonaron su posición al amparo de la oscuridad. La conquista de Tabora marcó el limite de las ambiciones belgas. Las restricciones logísticas y los condicionantes políticos ataron a Tombeur a la ciudad. El 3 de octubre el contingente de Crewe fue disuelto. Wahle se dirigió al sureste tratando de incorporarse a Lettow.

Parecía que los alemanes se estaban refugiando en el sur de la colonia después de perder el ferrocarril Central. Esto revalorizó las operaciones de del general de brigada Edward Northey desde Rhodesia del Norte.  Emprendió la ofensiva con 2.500 hombres el 25 de mayo.  Si los trastornos logísticos habían empañado las expediones de Tombeur y Smuts, la posición de Northey era aún peor. Elalejamiento entre su cabecera de ferrocarril  en Ndola y su base en Kasama era de 730 kilómetros. Todos los caminos eran inadecuados para el tráfico rodado. Era imprescindible recurrir masivamente a los porteadores locales de Nyasaland. Entre abril de 1916 y marzo de 1917 hubo que emplear nada menos que 138.930 porteadores. Esto provocó un caos en la economía local y un debate contradictorio entre las demandas del gobernador de Rhodesia del Norte  C.A. Wallace, la compañía británica de África del Sur, los plantadores y las necesidades de la población local. Para paliar el caos se recurrió al transporte con 2.000  canoas entre Ndola y Kasama con 12.000 remeros.

El 4 de junio Northey estaba en territorio enemigo, en Neu Langenburg, y se dirigió hacia el noreste, hacia Iringa.  Lettow pensaba que tenía una oportunidad debido al relativo aislamiento de Northey respecto al resto de fuerzas Aliadas.  A pesar de destinar 5 compañias a tal propósito el 24 de julio Braunschweig, el jefe de esas fuerzas fue derrotado en Malangali, al suroeste de Iringa.
Aunque Northey estaba subordinado a la Oficina Colonial y no al mando de Smuts, intentó coordinar sus movimientos con él. El 27 de agosto Smuts le pidió que capturara Iringa e impedir que Lettow volviera a escabullirse en esa dirección. Pero Northey estaba en apuros, con sus columnas dispersadas en un frente de 160 kilómetros entre Lupembe e Iringa, y sin expectativas de recibir apoyo por el norte de la 2º división de Deventer, como deseaba. A fines de septiembre disponía de 3.800 hombres, pero cada vez mas desparramados, con uno fino hilo de 17.000 porteadores impredecibles. Ahora se enfrentaba a Kraut y 2.450 fusileros estacionados en Mahenge, a los que se incorporó Wahle después de la caída de Tabora y una difícil retirada, en la que había tenido que ir cosechando durante la marcha para abastecerse, puesto que sus porteadores habían desertado y parte de sus askaris. El 9 de noviembre Wahle tomó contacto con una patrulla de Kraut, con 750 hombres solamente pero con cuatro cañones, y 15 ametralladoras. Juntos disponían en total de 350 blancos, 3.000 askaris, 9 cañones y 39 ametralladoras.  Su objetivo era proteger los cultivos en torno a Mahenge y recuperar al menos el área de Ubena. 

A lo largo de noviembre, Northey se vio envuelto en una nube de escaramuzas desfavorables. Al menos, finalmente recibió apoyo de Deventer , que tomó a su cargo en diciembre Iringa con lo que Northey pudo reagrupar a su contingente en el sector Songea-Lupembe.


Al mismo tiempo afluían los refuerzos Aliados. La incorporación de tropas negras procedentes de otras posesiones del África Británica se estaba incrementando en detrimento del protagonismo de los sudafricanos blancos. Desde julio de 1916 se habían unido a las operaciones el regimiento de Costa de Oro ( Ghana ) y el regimiento de Nigeria, veteranos de la campaña contra los alemanes del Camerún. Por su parte, los Fusileros Africanos del Rey,  habían crecido hasta engrosar 20 batallones en febrero de 1917.



Una nuevo salto anfibio Aliado tuvo lugar en Kilwa en septiembre. La divisón de Hoskins fue transportada en los dos meses siguientes a este puerto, pero su ambicioso plan de penetrar hacia el interior y flanquear la posición de Lettow en el Mgeta quedó  frustrada como en ocasiones anteriores  por las lluvias, los humedales y las plagas de mosca.
Los bombardeos sudafricanos estaban castigando severamente las posiciones del Mgeta, pero Lettow atacó  el 5 de diciembre a los ingleses que habían tomado Kibata, en una dura batalla con profusión de fuego artillero. De resultado indeciso, la ofensiva se apagó el 21 de diciembre. Lettow había impedido así la caída de Liwale y demostrado que conservaba su capacidad combativa,  pero sus tropas acusaban el desgaste y para Nochevieja solo disponía de 1.100 europeos y 7.300 askaris.

FOTO. EL GENERAL JAN SMUTS, JEFE DE LAS TROPAS BRITÁNICAS DURANTE LA INVASIÓN DEL AFRICA ORIENTAL ALEMANA HASTA ENERO DE 1917

Entretanto la posición Mgeta había quedado casi desguarnecida. El 1 de enero de 1917 Smuts atacó desde el oeste. Cruzó el Rufiji el 17 de enero, pero Lettow se había escabullido nuevamente del cerco deslizándose entre Hoskins y Smuts. La crecida del Rufiji y los crecientes empantanamientos por las lluvias le obligaron a dar el alto. Fue su última decisión en esta campaña, puesto que le aguardaba una nueva responsabilidad. Ya el 27 de diciembre anterior se le había notificado su nombramiento como representante de Sudáfrica en el Gabinete Imperial de la Guerra en Londres. El 20 de enero se despidió de sus asesores y abandonó África.
En su palmarés podía proclamar que el 75% del Tanganyka había quedado ocupado, con lo que el mérito de la conquista era indudable. Pero no había podido alzarse  con la victoria en el pleno sentido de la palabra, ya que el ejército colonial de Lettow seguía activo y no había podido atraparlo a pesar de su evidente superioridad numérica y de material. La reputación de Smuts se había fortalecido y su proyección política se consolidó ( sería uno de los principales dirigentes de la Unión Sudafricana terminada la guerra ) pero a principios de  1917 desafío seguía abierto en el África Oriental Alemana.