De acuerdo con sus previsiones para mantener una estrategia defensiva en el frente occidental, confiando en los resultados de la ofensiva submarina en las primeras semanas de 1917 los alemanes empezaron a organizar en el frente occidental la retirada de sus fuerzas hasta lo que se conoció como la Línea Sigfrido o mas popularmente como la "Línea Hindenburg".
Ludendorff y el mariscal esperaban acortar en 40 kilómetros el perímetro a defender y reducir así el número de soldados precisos para protegerlo. Ya en febrero se habia puesto a punto una sólida barrera fortificada que se extendía desde Neuville Vitasse, cerca de Arras, hasta Cerny, al oriente de Soissons. las posiciones defensivas avanzadas tenían una profundidad de hasta 2.300 metros, mientras que el conjunto de la triple línea defensiva sobrepasaba los 7 kilómetros. En la zona del Aisne, aunque no al mismo nivel de la anterior, también se reforzaron los atrincheramientos.
Entre el 15 de marzo y el 5 de abril se ejecutó el repliegue en la denominada "Operación Alberich". Se llevó a cabo una destrucción sistemática de todas las infraestructuras, cediendo a los Aliados un terreno devastado dificil de cruzar.
En la conferencia aliada de Calais en febrero de 1917 convocada por Lloyd George, oficialmente se
iba a tratar sobre las maneras de solventar las dificultades de transporte y abastecimiento de los ejércitos, así como la urgencia de asestar un duro golpe en tierra ante las previsibles dificultades que provocaría la nueva campaña submarina alemana. De hecho Haig dejó caer que su soñado ataque en Flandes tambien amenazaría las bases de submarinos en las costa belga. Pero en la práctica se pretendía "deslizar" la creación un mando militar unificado en la persona de Nivelle. Haig y Robertson se opusieron tajantemente y la propuesta no fructificó, pero si se acordó la proposición de Nivelle referida a priorizar un esfuerzo en el Aisne, complementado por una operación secundaria en Arras, todas bajo la batuta del comandante en jefe francés. Según la concepción de Nivelle, era preciso buscar una batalla decisiva que aplastara al ejército alemán y restaura la confianza de las tropas y el pueblo francés.
La acción de Arras descansaría en las 20 divisiones del 3º ejército británico bajo el mando del general Allenby. Inmediatamente al norte actuarían 9 divisiones entre las que destacaba el Cuerpo Canadiense, adscritas al 1º ejército del general Horne. Al sur del 3º ejército actuarían 7 divisiones del 5º ejercito del general Gough, también reforzado con fuerzas coloniales del 1º cuerpo del ANZAC. Enfrente tenían al VI ejército aleman del barón Von Falkenhausen, y tangencialmente al II ejército de Von der Marwitz. La disposición alemana estaba basada en los grupos ( equivalentes en tamaño a un cuerpo de ejército ) Souchez, Vimy, y Arras, dispuestos de norte a sur con 7 divisiones en total, guardando la primera línea.
Los preparativos fueron cuidadosos atendiendo a las experiencias del Somme, excavando desde finales de 1916 túneles para que las tropas pudieran desplazarse segura y sigilosamente a la zona de concentración. Se construyeron 20 kilómetros de galerías que incluían sistemas de railes y hasta un ferrocarril ligero para transportar munición y retirar a los heridos, además de otras instalaciones como un hospital, almacenes, etc. Asimismo se construyeron galerías que desembocaban a pocos metros de las posiciones alemanas para que las tropas pudieran "brotar" sin exponerse hasta el último momento. Otras de estas galerias se alargaron por debajo de las líneas enemigas para usarlas como minas convencionales, volándolas justo antes del ataque, aunque a la hora de la verdad se decidió dejar varias intactas para no remover demasiado el terreno obstaculizando a la infantería propia.
Desde el 4 de abril se recurrió al ya típico bombardeo previo con explosivos y gases, esta vez de cinco días de duración, en una longitud de 40 kilómetros, especialmente concentrado en el tramo de 15 kilometros comprendido entre las crestas de Vimy hasta Neuville Vitasse. Vimy había recibido bombardeos anticipados desde el 20 de marzo y más pesados en atención a su orografía y poderosas fortificaciones, que se estimaban dificiles de capturar. En total se emplearon 2.700.000 proyectiles.
El sistema de trincheras alemanas habían quedado desarticulado, reducido a nidos separados por los cráteres y retazos de alambre de espino.
Aparte de su envergadura, a diferencia de ocasiones anteriores se efectuó un meticuloso fuego de contrabatería guiado por los Reales Ingenieros que a su vez obtenían las coordenadas gracias a los preciosos datos recabados por los observadores aéreo señalando los emplazamientos resguardados de las piezas enemigas mediante la señalización del resplandor de su tiro. Esto permitió dejar al 80% de los cañones pesados alemanes del sector fuera de juego en los días previos al asalto. No se olvidó que las perdidas del primer día del Somme medio año antes las había provocado el tiro de estas baterias cuando la infantería inglesa atravesaba la tierra de nadie.
El avance de la infantería aunque señalado originalmente para el 8 de abril se retrasó a las 5.30 horas del lunes 9 de abril atendiendo a las peticiones francesas. El avance vino acompañado de un tiempo borrascoso y viento del oeste que estorbó a los vigias alemanes. Por el centro, siguiendo las riberas del río Scarpe, ante la 56º división cayó el pueblo fortificado de Neuville Vitasse el 11 de abril, aunque los alemanes resistían en el complejo de trincheras adyacente, el " Monchyriegel". Un poco más al norte siguiendo la carretera de Cambrai se presionó hacia Feuchy, marchando la 12º división al norte de la carretera y la 3º al sur. Los éxitos fueron instantaneos y Feuchy cayó en la tarde del 10 de abril. Hubo una continuación hacia Monchy-le-Preux, aunque la resistencia alemana se estaba endureciendo. La profundización obtenida era del orden de 5-4 kilómetros en un día, distancia inédita en el frente occidental desde finales de 1914.
En el flanco izquierdo las tropas también profundizaron 5,5 kilómetros. Los canadienses continuaron hasta la cresta de Vimy amparados por la barrera rodante de tiro artillero, y usando a discreción de sus ametralladoras ligeras Lewis. La 4º división canadiense capturó la cota 145, el punto mas alto de Vimy, ese mismo día. Cerca, la 1º y 2º divisiones canadienses habian capturado Thelus y Farbus. La conquista de la cresta de Vimy, que había resistido muchos embates anteriores, fue un resonante triunfo grabado en el imaginario canadiense. Parte de la victoria se debió al laborioso trabajo de los jefes del cuerpo Canadiense, Julian Byng y el general Arthur Carrie. Ambos mostraron un gran interés por la tarea de las pequeñas unidades, a nivel de pelotón y compañias, asignándoles objetivos especificos que les permitían mantener el ataque incluso si perdían a sus oficiales o se cortaban las comunicaciones. Este planteamiento y conclusiones eran los mismo que paralelamente estaban experimentando muchos comandantes alemanes, especialmente Von Hutier en el frente Oriental.
De una manera lenta pero firme surgía en 1917 en ambos bandos una nueva táctica: se imponía el ahorro de hombres, el entrenamiento cosntante orientado a la adquisición de la máxima experiencia, el aumento de potencia de fuego a nivel de pequeñas unidades y el reforzamiento de la capacidad de decisión de los suboficiales sobre el terreno.
MAPA. LA BATALLA DE ARRAS ABRIL-MAYO 1917
Todas las fuerzas aliadas perdieron impulso despues de la prometedora primera jornada. Desde el comienzo los asaltos en el flanco derecho no funcionaron igual que en el resto de puntos. En las operaciones del 5º ejército se había previsto en el último momento la colaboración de ataques blindados concéntricos. El 10 de abril aún no estaban listos, y solo cuatro tanques entraron en acción el día 11 descoordinados con la infantería australiana, que fue vapuleada en Bullecourt. Es cierto que el 3º ejército progresó y consiguió tomar Monchy Le Preux, pero sin poder adelantar su artillería por los campos enfangados ni desplazar reservas o caballería para explotar las brechas creadas el 9 de abril. Volvía a aparecer los problemas básicos de control de mando y dificultades de movimento que habian dado al traste con ofensivas anteriores.
Por otra parte los alemanes estaban superando el desconcierto inicial y reaccionando eficazmente, llevando a sus reservas para consolidar la línea. situadas el día 9 demasiado atrasadas. Así lo juzgó Ludendorff cuando reprochó agriamente a Von Falkenhausen y al Kronprinz Ruperto que no hubieran aplicado los principios de la "Defensa Elástica" tan recientemente enunciados, y hubieran colocado sus reservas demasiado retrasadas, impidiendo un contrataque efectivo los días 10 o 11 de abril . Ludendorff gastó el día de su 52 cumpleaños y la cena de gala que le había preparado Hindenburg en frenéticas conferencias telefónicas con los oficiales de mando en el área de los combates. Las nuevas intentonas Aliados fueron repelidas con fuertes bajas, como la ya citada de Bullecourt. Puesto que las tormentas de nieve se estaban intensificando y los hombres acusaban la fatiga y el frío crecientes, tan solo se prolongó la operación hasta el 15 de abril y únicamente como diversión respecto al esperado esfuerzo francés en los parajes del Aisne.
En el aire cada vez más se incrementaba la participación de la aviación sobre los grandes choques terrestres. En los cielos de Arras se libró una durísima pugna entre el Royal Flying Corps dirigido por el general Trenchard y los pilotos alemanes de la Luftstreitkrafte de Hermann Von L. Thomsen entre los que destacaba la mortifera eficiencia del barón Manfred Von Richthofen, alias el "Barón Rojo" por el insolente color de su Albatros D-III y jefe del entusiasta Jasta 11 ( escuadrón de caza ) desde principios de año.
El 3º y 5º ejércitos ingleses habían reunido 25 escuadrones con 365 aviones. El VI ejército alemán disponía de 195 cazas agrupados en 8 Staffeln ( uno de ellos el Jasta 11 ), aunque solo 42 unidades podían operar simultaneamente durante los primeros días del enfrentamiento. Dominar el espacio aéreo era una misión crucial para un adecuado reconocimiento aéreo fotográfico, guiar el fuego artillero y bombardear. Solo en la fase preparatoria del 4 al 8 de abril se perdieron 75 aparatos ingleses con 105 tripulantes. Las pérdidas fueron tan elevadas que el periodo fue denominado el "abril sangriento" por los acosados pilotos británicos. El Jasta 11, basado en Brayelles y Roucourt, cerca de Douai, había inflingido 89 de esas bajas a sus oponentes, 21 a cuenta de Richthofen que fue nombrado "Rittermeister" por sus abrumadores méritos.